14 juillet : discours de l’ambassadeur, M. Gautier Mignot

14 juillet : discours de Gautier Mignot, ambassadeur de France en Colombie

Chers compatriotes Français de Colombie,

Estimados amigos colombianos y del cuerpo diplomático,

Este año, me toca dirigirme a ustedes de forma virtual desde la Residencia de Francia en Bogotá. A pesar de una evidente frustración veo una ventaja en esta situación : todos los Franceses de Colombia, todos nuestros amigos colombianos y extranjeros nos pueden acompañar, desde donde se encuentran, en los lugares más remotos del país o incluso del planeta. A todos, un saludo fraternal y un agradecimiento especial a los representantes del Estado colombiano y los embajadores que nos siguen.

Seguramente los historidadores mirarán este año 2020 como una fecha clave de nuestro siglo, los grandes eventos de la historia llegan casi siempre sin avisar o mejor dicho, sin que sepamos anticiparlos. Los epidemiólogos nos habían advertido desde hace muchos años de la posibilidad de una gran pandemia, pero las precedentes alertas no se habían concretado, también porque supimos reaccionar a tiempo.

Muchas lecciones tendremos que sacar sobre el cómo y el porqué, las alertas esta vez no llegaron siempre a tiempo y de forma correcta, sobre lo que hicimos bien o no en nuestras acciones nacionales e internacionales. Una vez más vemos que lo que nos mata es la falta de transparencia, de solidaridad, de responsabilidad, de democracia, y nos damos cuenta que lo que nos puede salvar es la cooperación, son cambios fundamentales de modelos de gobernanza nacional, mundial y multilateral.

El Foro de París en el próximo mes de noviembre, en su tercera edición, será una gran oportunidad para reflexionar entre todos los países del mundo sobre esas lecciones y soluciones.

Mirando la bandera de nuestros ex-combatientes que está aquí a mi lado, quiero primero saludar los que, en todo el mundo, están peleando esa batalla contra la muerte. Los enfermos del COVID por supuesto, pero sobre todo el personal de salud.

Hoy se le rindió homenaje en la Plaza de la Concorde en París. Esta noche, la Torre Colpatria de Bogotá se iluminará, junto a nuestra bandera azul, blanca y roja, para rendirles también aquí el homenaje que merecen y alentarles a que continúen su lucha. Es nuestro deber darles no solamente palabras y muestras de apoyo sino también los recursos y materiales, la capacitación, el reconocimiento económico que necesitan y que estén a la altura de la importancia de su labor por el bien de todos.

Es lo que pretendemos hacer en Francia a través de las conversaciones en curso, denominadas Segur de la Santé, para revalorizar en particular los sueldos y presupuestos en este sector.

Detrás del personal de salud, también en la línea de frente, están otras categorías, muchos anónimos, de los que no aparecen habitualmente en la primera plana de los medios de comunicación pero que nos permiten aguantar esta crisis : los personales de limpieza, de comercio y abastecimiento, los campesinos, las fuerzas de seguridad, y muchos más.

Quiero también extender un agradecimiento especial al personal de aerolíneas, sobre todo de Air France-KLM, y a los funcionarios del gobierno Colombia (Cancillería, Migración y Aerocivil), así como a los colegas de nuestras embajadas de Francia y de otros países europeos, cuya movilización sin tregua nos permitió, desde marzo, ayudar a más de 3.000 compatriotas y extranjeros residentes a regresar a nuestro país.

Pienso también en los que tuvieron que cambiar radicalmente su forma de trabajar, en particular a los educadores, a los profesores y docentes, y en primer lugar a los de nuestros Liceos franceses y Alianzas francesas de Colombia.

La Cumbre Semana Educación, de la cual Francia será invitada de honor a finales de octubre, será una excelente oportunidad para reflexionar juntos sobre la manera de mantener un alto nivel de calidad educativa para todos los alumnos en tiempos de pandemia.

En este momento, tengamos un pensamiento para todos los colombianos y franceses que lloran a un ser querido que falleció en esta pandemia, pero igualmente en todos los que perdieron su actividad económica, sus fuentes de ingresos, sus proyectos de estudios o de emprendimiento.

Frente a esta tragedia socioeconómica, que golpea muchas veces a los más vulnerables, nos tenemos también que unir para ayudarles, para ayudarnos mutuamente a recuperarnos lo mas rápido posible. Los que tenemos la suerte de atravesar esta crisis sin sufrir necesidades económicas, debemos hacer un gran esfuerzo de solidaridad individual y colectiva.

Señoras y Señores,

El post-COVID, el mundo después de la pandemia, no empieza en el 2021, ni en algunos meses, cuando se termine la emergencia sanitaria : empieza ahora, de hecho ya ha empezado.

Francia y la Unión Europea han tomado y están tomando medidas drásticas -qué mejor adjetivo para calificarlas en este día que revolucionarias-, para hacer frente a la crisis y no solamente preservar el futuro, sino prepararlo y cambiarlo. Un futuro sostenible, solidario, soberano e innovador.

Un futuro sostenible porque tenemos que acelerar la transición ecológica mundial y cada país, cada organización, cada ciudadano tiene que hacer la tarea. La ayuda masiva que estamos aportando en Francia a sectores como el transporte aéreo o el sector automotor esta condicionada a una aceleración de sus esfuerzos de transición y debe facilitarlos.

Aquí en Colombia, hace unos días, la cooperación francesa acompaño el lanzamiento por el Presidente Ivan Duque de la elaboración de su Estrategia 2050 frente al cambio climático, para lograr la neutralidad carbónica en 30 años al igual que la Unión Europea. Pero hay muchos más frentes –la lucha por la protección de los bosques, la biodiversidad y los ríos y océanos en particular- y el desarrollo sostenible seguirá siendo una gran prioridad de nuestra cooperación y de la de la Unión Europea.

Un futuro solidario, porque nuestros modelos de sociedad son insostenibles con los niveles de desigualdad actuales. Entre Europeos también estamos fortaleciendo nuestros lazos de solidaridad y nuestra comunidad de destino con la propuesta de Alemania y Francia de endeudamiento común entre europeos para invertir 750 mil M€ y salir juntos de la crisis, ayudando de forma prioritaria a nuestros Estados miembros más golpeados.

Un futuro soberano porque no podemos depender para productos estratégicos, a veces tan sencillos como las mascarillas, únicamente de proveedores que están al otro lado del planeta, o de cadenas de valor que no son compatibles con nuestros compromisos ecológicos y de las cuales hemos perdido totalmente el control.

Un futuro innovador, finalmente, porque la ciencia y la tecnología nos traerán no solamente los tratamientos y vacunas que nos protegerán del virus, sino también las formas de alcanzar más fácilmente los otros tres objetivos que acabo de mencionar.

En Francia, el Presidente Emmanuel Macron nombró a un nuevo Primer ministro, Jean Castex, y a un nuevo equipo gubernamental para caminar de forma más decidida hacia este futuro, junto con nuestros socios europeos. Pero ningún país, ninguna región del mundo puede pretender lograrlo solo. Es la razón por la cual Francia y Europa, en los últimos meses, han lanzado una serie de iniciativas internacionales para hacer que, más allá de las diferencias ideológicas entre países, avancemos hacia soluciones :

En materia de salud hemos presentado una resolución, votada por unanimidad por la Asamblea General de la Salud, así como la iniciativa ACT-A para asegurar el acceso equitativo de todos, y no solamente de los más ricos, a las futuras vacunas y tratamiento contra el COVID y el fortalecimiento de los sistemas de salud.

Con nuestros socios europeos, hemos conformado un Equipo Europeo, un Team Europe, para aportar mas de 20 mil M€ de ayuda a los países que lo necesitan, frente a la crisis, de los cuales mil M€ son para América Latina y el Caribe. Francia acaba de anunciar una contribución adicional por 800 M€ de préstamos y donaciones para esta región.

También hemos lanzado una iniciativa para suspender el pago de los intereses de la deuda de los países más pobres del mundo, y varias decenas de ellos ya se pudieron beneficiar de ella.

En enero, se organizará en Francia la nueva edición del One Planet Summit, esta gran cumbre que tuvimos que aplazar en junio alrededor del rumbo ecológico de nuestro planeta. Y un poco más tarde, llevaremos a cabo la cumbre Generación Igualdad, para promover, junto con Naciones Unidas y México, la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres.

El pasado viernes, propiciamos un encuentro virtual entre cancilleres de Europa y América Latina para reanudar el diálogo entre ambos continentes y fortalecer nuestra cooperación. Tuvimos el honor de contar con la participación de la Canciller colombiana, la Sra. Claudia Blum, quien también participó hace quince días a la más reciente vidioconferencia de los cancilleres de la gran Alianza por el Multilateralismo que lideran Alemania y Francia con casi 50 países participantes alrededor de iniciativas pragmáticas en favor del derecho humanitario, de la paz, de un Internet más seguro y confiable, entre otras.

Estamos tomando todas estas iniciativas porque sentimos que son necesarias y porque, como los revolucionarios de 1789, queremos seguir inspirando al mundo con ideas nuevas, humanistas, ideas que cambien el planeta y lo hagan un lugar mejor para vivir. Después de mi discurso, podrán escuchar a algunos colombianos y colombianas, famosos o no, que nos dirán qué les evoca, qué les inspira Francia.

Una condición sine qua non para este futuro más esperanzador que anhelamos, sigue siendo en Colombia como en el resto del mundo, la paz y el respeto del derecho internacional, sigue siendo en este país que queremos tanto, un compromiso inquebrantable por la implementación de los Acuerdos de Paz de 2016 y la protección de la vida.

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidos lanzó hace poco un llamado a una pausa humanitaria de las hostilidades en todos los conflictos del mundo en esos tiempos de pandemia : ojalá se escuche este llamado.

Saludo a todos los valientes militantes y defensores de la paz y de los derechos humanos en Colombia : en estos tres años que cumplo aquí , he conocido a cientos de ellos en la sociedad civil, en las instituciones del Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No-Repetición y en muchas otras instituciones del Estado colombiano.

Rechazamos la estigmatización contra ellos, que es no solamente una injusticia sino también una irresponsabilidad porque sabemos que les puede costar la vida. Que se junten hombres y mujeres de buena voluntad, más allá de las diferencias de opinión política, para hacer avanzar la causa de la paz y acabar con el desangramiento de las fuerzas vivas de este país que constituye el asesinato de cientos de líderes sociales y ex-combatientes en los últimos años. Que cesen también practicas inhumanas de grupos armados ilegales como los atentados, el secuestro, el reclutamiento de menores, la siembra de minas, el hostigamiento a comunidades, el saqueo del medio ambiente. Como lo declaró el pasado fin de semana nuestro decano del cuerpo diplomático, el Nuncio apostólico, « Colombia tiene que curar heridas y buscar la unión ».

Esta pandemia ocurrió en medio de una dinámica magnífica de la relación bilateral y en particular de la relación humana entre Colombia y Francia. Descubrimos con asombro en aquel entonces la cantidad impresionante de turistas franceses presentes en Colombia en una época de temporada baja : más de 3.000 y la verdad, no lo creíamos.

Queremos relanzar cuanto antes este intercambio humano de turistas, científicos, académicos, artistas, empresarios ; primero de forma virtual y lo más pronto posible de forma presencial. Y vamos a empezar con los estudiantes, a los jóvenes colombianos que quieren estudiar en Francia, les hemos abierto las fronteras, les estamos tramitando sus inscripciones y sus visas, les vamos a poner a disposición cupos en los vuelos especiales hacia nuestro país. Sin olvidar a los escarabajos colombianos que sus contrincantes franceses esperan para ver quién gana el Tour de Francia este año en el mes de septiembre.

Nuestras empresas siguen trabajando en Colombia con mucho empeño en medio de la pandemia, manteniendo al máximo el empleo de sus trabajadores, construyendo por ejemplo un nuevo metrocable en Medellín, pronto una autopista más amplia para salir de Bogotá o un nuevo puerto en el Urabá antioqueño y apostándole cada vez más a las nuevas tecnologías a través de la comunidad French Tech que hemos creado este año en Colombia.

Y para terminar, les tengo una excelente noticia : vamos a inaugurar en unas semanas un nuevo liceo francés en La Calera, el Liceo Francés Internacional de Bogotá, el quinto liceo francés de Colombia. No, definitivamente esta crisis ¡no nos detendrá en el fortalecimiento de los lazos entre nuestros pueblos ! Ojalá en este nuevo liceo puedan surgir más talentos, como el joven pianista bachiller del Liceo francés de Pereira, Juan Manuel Echeverri, que acabábamos de escuchar tocando magníficamente nuestros himnos nacionales. En esos tiempos de pandemia, más que nunca necesitamos educación y cultura.

Queridos amigos,

Para los Franceses y los amigos de Francia, el 14 de julio es un día de fiesta, de concordia, de esperanza, alrededor de nuestros valores pero también alrededor de las delicias que produce nuestro país. Así que a todos los invito a celebrar en casa, alrededor de un buen vino, de una buena comida francesa, a través de uno de nuestros numerosos y excelentes proveedores en Colombia, cuya lista pueden encontrar en nuestras redes sociales.

Compártannos sus fotos, sus videos de esta celebración, con el hashtag #FiestaNacionalEnCasa. A pesar de la distancia, estaremos juntos.

Heureux 14 juillet à tous !

Vive la Colombie et vive la France !

publié le 29/09/2020

haut de la page