Celebración de la Fête Nationale

El pasado viernes, 14 de Julio, se celebro la Fête Nationale en la residencia de Francia en Bogotá.

Discurso del Señor Embajador de Francia en Colombia, Gautier Mignot, en la celebración de la Fiesta Nacional

Dr Francisco Echeverri Lara, Viceministro de Relaciones Exteriores, representando el Gobierno Colombiano,
Señoras y Señores Embajadores y miembros del cuerpo diplomático,
Señoras y Señores representantes de ministerios e instituciones públicas colombianas,
Amigos colombianos,
Queridos compatriotas franceses,
Señoras y señores,

Es un verdadero placer para mí celebrar por primera vez con todos Ustedes, aquí en Colombia, la fiesta nacional de Francia, a pocas semanas de tomar el relevo de mi antecesor, nuestro amigo Jean-Marc Laforêt, a quien quiero rendir un homenaje particular por la gran labor que realizó en Colombia. A todos Ustedes, incluyendo a mi equipo de la Embajada, gracias por la acogida calurosa que me han brindado y que me permitió sentirme inmediatamente en casa aquí en Colombia.
Quiero también expresar un agradecimiento particular a nuestros patrocinadores, grandes, medianas y pequeñas empresas francesas y colombianas, que aportaron todo lo necesario para hacer de este evento una gran fiesta. Quisiera poder mencionarlos a todos, ¡Pero son 52 y sería demasiado largo hacerlo! Así que les invito, más bien, a consultar la lista de nuestros patrocinadores y sobre toda a disfrutar de sus productos que nos regalaron o que nos presentan el día de hoy.

El 14 de julio es una fecha que tiene un significado particular, no solamente para Francia sino para el mundo: la toma de la prisión de la Bastilla por el pueblo de Paris, si bien no tenía mucha relevancia estratégica, era la expresión inequívoca que las cosas no podían seguir así, que tenían que cambiar radicalmente, no solamente en Francia sino en toda Europa y finalmente en aquel mundo de finales del siglo XVIII. Hoy se requieren nuevas revoluciones para responder a las aspiraciones de los pueblos, pero sobre todo, para salvaguardar el planeta y el futuro de la humanidad. Como responsables, ciudadanos, mujeres y hombres del siglo XXI, tenemos el deber de ser revolucionarios.

Si, Señoras y Señores, hay que librar nuevas revoluciones en el mundo de hoy. La revolución del desarrollo sostenible, cuyo plan de acción está enmarcado en la Agenda que fue aprobada por la comunidad internacional en el 2015, con sus 17 objetivos de desarrollo sostenible. La revolución climática, ecológica y energética, para implementar el Acuerdo de Paris sobre el cambio climático y preservar la biodiversidad, los océanos, todas las formas de vida en el planeta. La revolución para lograr una globalización regulada, cuyos frutos beneficien a los más desfavorecidos del mundo y no solamente a unos pocos privilegiados y cuyos excesos o fallas sean controladas y corregidas de forma ordenada y democrática.

Si, Señoras y Señores, como en los tiempos de la Revolución francesa, tenemos que ponernos de nuevo a cortar cabezas : la cabeza de la pobreza, de las desigualdades indecentes ; la cabeza de modelos de desarrollo insostenibles que nos llevarían a una catástrofe colectiva ; la cabeza de las discriminaciones en particular contra las mujeres y los migrantes ; la cabeza del hostigamiento hacia los defensores de derechos humanos y los periodistas ; la cabeza de la proliferación de armas de destrucción masiva ; la cabeza del narcotráfico, de la corrupción, de los circuitos financieros oscuros y de los paraísos fiscales. No lo podemos lograr cada país por su cuenta, sino a través de una cooperación fuerte entre toda la comunidad internacional.

No se trata por supuesto de querer reversar el fenómeno de globalización a través del proteccionismo, ni tampoco de hostigar a la iniciativa privada o refrenar el espíritu empresarial, todo lo contrario. Es este espíritu empresarial, esta mente innovadora y arriesgada los que, en gran parte, nos aportarán las soluciones a todos los retos que acabo de mencionar.

Este, Señoras y Señores, es el mensaje que Francia lleva al mundo y que el Presidente Emmanuel Macron, desde su elección el pasado mes de Mayo, se empeña en defender en las cumbres internacionales y en implementar en Francia a través del nuevo Gobierno encabezado por Edouard Philippe.

De cierta forma, Francia ha tomado el liderazgo en muchos de estos temas, no por protagonismo, sino porque es necesario hacerlo para convencer a los más recalcitrantes, a los que no entienden, e incluso a los que no quieren entender. Pero afortunadamente este liderazgo lo compartimos con otros países, entre los cuales está Colombia. A este respecto, la decisión por parte del Congreso colombiano en Junio pasado de ratificar el Acuerdo de Paris sobre el clima, ha sido una excelente noticia que confirma el gran compromiso de Colombia en esta lucha que es vital para la humanidad y para Colombia en particular: la catástrofe de Mocoa nos recordó que este país es uno de los más expuestos a los efectos devastadores del cambio climático.

Para ser consistente con esta campaña internacional de promoción y apoyo a la lucha contra el cambio climático, el nuevo Gobierno de Francia ha decidido fijarse objetivos muy ambiciosos a nivel nacional: Francia pretende lograr la “neutralidad carbónica” en 2050, o sea que su emisión neta de gas carbónico sea nula o negativa. Para llegar a esta neutralidad, se eliminarán todos los vehículos de diésel y gasolina en Francia a más tardar en el 2040. Esta transición ecológica y energética no es para mañana, es para hoy. Les invito a conocer, en los jardines de la Residencia, el modelo de vehículo eléctrico francés que ya se está vendiendo en Colombia. Van a llegar otros a Colombia y ojalá se den las condiciones para que todos los colombianos puedan acceder a ellos en los próximos años.
Esta es una de las muchas reformas que quieren emprender nuestro nuevo Presidente y nuestro nuevo Gobierno para hacer de Francia un país a la vanguardia del desarrollo económico, social y ambiental del siglo XXI. Vamos a liberar el potencial innovador y empresarial de los Franceses, tender la alfombra roja a la inversión extranjera, hacer de Francia una gran potencia digital como lo ilustra la inauguración, hace pocas semanas en Paris, del semillero más grande de starts-up a nivel mundial, llamado Estación F.

En el 2024, queremos mostrarle al mundo entero esta nueva cara de Francia a través de los Juegos Olímpicos y Paralímpicos; ojalá el Comité Internacional Olímpico otorgue la sede a la ciudad de Paris en su asamblea del próximo 13 de septiembre. Cien años exactamente después de la última Olimpiada en Paris, estos juegos de Paris 2024 con competencias deportivas en todos los lugares turísticos emblemáticos de nuestra capital, serán también revolucionarios, en particular por su carácter ecológico y sostenible. Invito a todos los que apoyan este maravilloso proyecto, a tomarse fotos frente al logo de Paris 2024 haciendo la señal de apoyo a Paris 2024, y a difundirla en las redes sociales.

En ese mismo año 2024 culminará una gran transformación urbana de la metrópoli parisina con la construcción de una nueva línea directa y rápida de ferrocarril entre el centro de Paris y el aeropuerto Charles de Gaulle y sobre todo de una nueva línea ferroviaria circular. Esta última permitirá la creación o la renovación total de 60 barrios de la periferia parisina alrededor de las estaciones de esta nueva línea, en el marco de una convocatoria urbanística internacional que pretende prefigurar la metrópoli del futuro: solidaria, sostenible, con una prioridad de la cultura y de la innovación.

Nuestras nuevas autoridades están también convencidas que hoy más que nunca, el futuro de Francia está en la integración europea y que la Unión europea tiene un papel esencial frente a los desafíos que mencioné al inicio de mi intervención. Francia quiere impulsar una nueva dinámica de integración europea. Y a pesar de su salida voluntaria de la UE, Gran Bretaña seguirá siendo nuestro socio, nuestro amigo y nuestro aliado.

Tampoco olvidamos nuestra alianza histórica con los Estados Unidos de América. Este año celebramos el centenario de la entrada de Estados Unidos en la guerra a nuestro lado, durante el primer conflicto mundial. Con este motivo, el Presidente Emmanuel Macron invitó al Presidente Donald Trump a presenciar el desfile militar tradicional de esta mañana en los Campos Elíseos, en el cual participaron tropas estadounidenses.

Señoras y Señores,

Entre los retos más graves de nuestra época, hay uno que todavía no he mencionado: se trata del terrorismo. Hace un año, como recordarán, nuestra fiesta Nacional terminó en duelo con la muerte de 86 personas en las calles de Niza, víctimas de un horrendo atentado del terrorismo ciego que ha azotado a Francia desde el 2015. Ojalá este año, el 14 de julio sea únicamente sinónimo de fiesta y alegría en toda Francia, como tiene que ser. Nuestras fuerzas de seguridad están plenamente movilizadas y han dado golpes muy duros a los terroristas, tanto en nuestro territorio como en el exterior. Estamos reforzando nuestra legislación anti-terrorista, respetando siempre los derechos individuales y el Estado de derecho. En esta lucha, la cooperación internacional es imprescindible, porque el terrorismo no tiene fronteras.

Lamentablemente, lo comprobamos nuevamente a pocas cuadras de aquí el pasado 17 de junio con el atentado en el Centro comercial Andino, que mató a tres mujeres inocentes, entre las cuales nuestra joven compatriota Julie Huynh. Julie era el ejemplo de estos jóvenes Franceses ávidos de viajes, de fiestas, de descubrimientos, de intercambios culturales, pero también con un fuerte sentido del compromiso social. Estudiaba una carrera en políticas humanitarias en la universidad de Paris-Este y en este marco vino a Colombia, como lo hacen cientos de jóvenes Franceses cada año, para hacer un voluntariado social y educativo en favor de jóvenes de barrios desfavorecidos de la capital. Su asesinato fue más que un crimen, fue una injusticia, porque Julie cayó por querer ayudar. Es la razón por la cual hemos querido conservar y honrar su memoria y la causa en la que ella creía. Les quiero anunciar que, con el acuerdo de la familia de Julie, decidimos crear el “Premio Julie Huynh del voluntariado social”. A partir del próximo año, este Premio distinguirá y apoyará a un joven Francés y a un joven Colombiano para que cada uno vaya a efectuar un voluntariado social en el otro país. Nos apoyará en esta tarea la Fundación Proyectar sin Fronteras donde trabajaba Julie. Sus representantes, así como los compañeros de Julie, están aquí con nosotros y quiero enviarles un afectuoso saludo y felicitarles por la excelente labor social que están realizando en el sur de Bogotá, y que tuve la suerte de conocer el martes pasado en el barrio de San Cristobal.

Este “Premio Julie Huynh del voluntariado social” será una piedra más en el edificio cada vez más grande, más sólido y más bello de la cooperación franco-colombiana. Vivimos un momento excepcional desde este punto de vista porque 2017 es el Año cruzado Francia-Colombia. Alrededor de mil eventos se organizaron en Colombia durante el primer semestre o se están organizando ahora en Francia hasta el final del año. Si bien el componente cultural es muy rico y de alta calidad, en este Año cruzado, se trata mucho más que de solo cultura, también de economía, de investigación, de cooperación académica, de reflexión política y filosófica, de desarrollo sostenible, de turismo. Este Año cruzado busca sobre todo fortalecer los lazos humanos entre ambos pueblos, entre sus talentos, sus jóvenes, para destruir los clichés mutuos sobre nuestros países y lanzar nuevas iniciativas. La temporada de Francia en Colombia, que acabamos de clausurar, ha sido un éxito extraordinario con la participación total de cerca de un millón y medio de colombianos en los eventos que organizamos en toda Colombia. Estoy seguro que la Temporada de Colombia en Francia va a tener el mismo éxito.

Las relaciones entre nuestros países han alcanzado un nivel de intensidad y de confianza sin precedentes.

En enero pasado, con motivo del Año Cruzado, el Presidente de Francia de entonces François Hollande, visitó Colombia. El Presidente Juan Manuel Santos, por su parte, fue el primer mandatario extranjero que realizó una visita oficial a Francia desde la toma de posesión del Presidente Emmanuel Macron. Esta visita nos permitió confirmar la total convergencia de nuestros dos países en todos los asuntos principales de la agenda internacional y el apoyo continuo y determinado de Francia al proceso de paz en Colombia. Esta visita también dio lugar a un intercambio muy fructífero con las empresas francesas, que ya se posicionan como el primer empleador extranjero en Colombia con más de 100 000 empleos directos de calidad. Se realizó hace poco la primera inversión colombiana en Francia y queremos atraer muchas más en los próximos años y ayudar así a las empresas colombianas a conquistar los mercados internacionales.

Nuestras agencias gubernamentales, en primer lugar la Agencia Francesa de Desarrollo, así como numerosas ONGs, están apoyando el desarrollo sostenible de Colombia, en particular en las zonas que se vieron afectadas por el conflicto armado, así como también el fortalecimiento de las infraestructuras del país, de las entidades territoriales y de la educación. Para la AFD, Colombia es el cuarto portafolio de actividades a nivel mundial con casi 2 billones de euros. Este año son 350 millones de euros adicionales que la Agencia deberá prestar al Gobierno colombiano y a las entidades territoriales a través de Findeter. Ayudamos también a través de la Unión europea y en particular de su Fondo fiduciario para la Paz.

Sería demasiado largo mencionar todas las iniciativas importantes que se están llevando a cabo entre ambos países, pero permítanme destacar una en particular: el próximo 26 de septiembre, el canal de televisión francés presente en todo el mundo, France 24 (Francia 24), lanzará programas en español. France 24 en español estará a cargo de una redacción de periodistas oriundos de toda América latina y tendrá su sede en Bogotá, con un director de redacción colombiano. Esta decisión es una marca de confianza en Colombia como tierra de libertad de expresión y como plataforma de inversión hacia toda América latina. Estoy seguro que France 24 aportará al público hispanoparlante una oferta muy valiosa, con información confiable y de calidad sobre América latina, sobre Francia y Europa y sobre el mundo.
Hasta los corredores del Tour de Francia, nos ofrecieron una magnifica celebración Franco-Colombiana de 14 de Julio en la Etapa de hoy, con Warren Barguil y Nairo Quintana a su lado.

Señoras y Señores,

Finalmente, en este 14 de julio, quiero enviar un saludo especial a todos mis compatriotas aquí reunidos. Muchos franceses ignoran que la fecha del 14 de julio fue escogida para ser la Fiesta nacional de Francia en memoria, no de la toma de la Bastilla el 14 de julio de 1789, sino de la llamada Fiesta de la Federación, que tuvo lugar exactamente un año después. Esta fiesta de la Federación quería expresar la concordia nacional entre todos los Departamentos de Francia, esta concordia que dio su nombre a una de las más ilustres y de las más bellas plazas de Paris donde nacen los Campos Elíseos. Desde los tiempos en que se estableció definitivamente la República, sinónimo de democracia en Francia, y desde que celebramos nuestra Fiesta nacional el 14 de julio, o sea desde hace casi 150 años, nunca hemos sufrido el dolor de ver Franceses levantar las armas contra otros Franceses, salvo en episodios muy contados y puntuales. La concordia nacional es definitivamente el legado/bien más precioso de un pueblo; es nuestro deber protegerla y quererla.

El pueblo colombiano, que ha sufrido guerras civiles tan sangrientas, lo sabe mejor que nadie. En este año histórico, que vio el fin del conflicto armado más antiguo del continente americano, un conflicto civil entre Colombianos; quiero desear a Colombia 150 años de concordia nacional y muchos más.
A todos, gracias por su presencia,
Viva Colombia !
Viva Europa !
Viva Francia !
Viva la amistad entre Franceses y Colombianos !

publié le 17/07/2017

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